- “¡Dejen tranquilo a ese hombre, abusivos!”.
Dias despúes, en la carniceria de mi tío Pedro, hermano de papá, aparecio uno de los tres policias que torturaban a aquel hombre. Se supone que había ido a comprar, derepente le dijo a mi tío:
- "Pedro dile a tu hermano que no se meta donde no lo han llamado, mi sargento estaba dentro del cuartel y no escucho cuando nos grito de la casa de tu papá, de lo contrario en este momento todos ustedes estarian detenidos!...
El tío repondio:
- ¿ Y quienes piensas que somos nosotros para venir a decir semejante cosa?, ¿ no nos conocemos del pueblo, desde que eramos chicos?... tú mejor que nadie conoces a mi familia... Ademas, dicelo a Carlos, no a mí...
El policia respondio:
"Es una advertencia simplemente".
Se supone que aquel incidente habia quedado al menos para mi papá sepultado en el 1973, quien independiente de cualquier cosa, nunca pudo olvidar la escena de aquel hombre siendo torturado. Lo que papá no sabia era que todos esos años, estos policias esperaban que papá cometiera alguna falta, hasta que ese día llego depúes de cuatro años en 1977...
A veces la vida se vuelve algo compleja, pero la gracia está en siempre ser capaz de salir adelante independiente de las adversidades.
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